- El CES CV ha reunido en Castellón a representantes institucionales, expertos económicos y agentes sociales para analizar el futuro del euro digital y sus implicaciones económicas y sociales
- El euro digital, previsto para 2029, se plantea como una herramienta para reforzar la autonomía europea en los pagos, complementar al efectivo y facilitar las transacciones sin conexión.
Castellón, 23 de octubre de 2026. El Comité Econòmic i Social de la Comunitat Valenciana (CES CV), junto al Consejo Federal Español del Movimiento Europeo, ha celebrado su IV Encuentro Socioeconómico de la Comunitat Valenciana, una jornada que ha reunido a representantes institucionales, especialistas y agentes económicos y sociales para analizar el estado del proyecto europeo del euro digital, así como sus posibles repercusiones en la economía, el sistema financiero y la ciudadanía.
El encuentro, celebrado en el Salón de Recepciones de la Diputación de Castellón, ha contado con la participación de diferentes representantes institucionales en su inauguración. La vicepresidenta primera de la Diputación de Castellón, M. Ángeles Pallarés, ha destacado que las decisiones adoptadas en el ámbito europeo tienen un impacto directo en el día a día de la ciudadanía y ha reivindicado la importancia de celebrar jornadas como esta, que permiten acercar cuestiones complejas a la sociedad de una manera clara y accesible.
Por su parte, el presidente del Consejo Federal Español del Movimiento Europeo, Francisco Aldecoa, ha puesto en valor la colaboración entre instituciones para promover espacios de debate que contribuyan a acercar el proyecto europeo a la ciudadanía. En esta misma línea, el director general de Economía de la Conselleria de Economía, Hacienda y Administración Pública, Francisco José Soria, ha destacado la nueva etapa de transformación económica y tecnológica que afronta Europa y ha defendido la importancia de impulsar encuentros como este, que permiten “generar confianza y diálogo para afrontar lo que viene”
Finalmente, el presidente del CES CV, Fernando Móner, ha subrayado la necesidad de generar espacios de diálogo y reflexión que permitan ofrecer información suficiente y con la antelación necesaria para garantizar el éxito de la futura implantación del euro digital.
Tras la inauguración, la jornada se ha estructurado en tres mesas de análisis que han permitido abordar el euro digital desde diferentes perspectivas: el estado del proyecto europeo, su impacto económico y social y los desafíos bancarios y regulatorios asociados a su desarrollo.
El estado del proyecto europeo del euro digital
La primera mesa, «Estado del proyecto europeo sobre el euro digital», ha analizado la situación actual de esta iniciativa de la Unión Europea y los principales aspectos de su desarrollo. Moderada por el periodista de El País Xavier Vidal-Folch, ha contado con la intervención de María Amparo Camarero Olivas, catedrática de Economía Aplicada de la Universitat Jaume I y miembro del CES CV, quien ha explicado que el euro digital se plantea como una nueva forma de dinero público que complementará al efectivo, sin sustituirlo. Asimismo, ha destacado que podrá utilizarse tanto en línea como sin conexión, tendrá curso legal y se distribuirá a través de las entidades bancarias, con servicios básicos gratuitos y especial atención a la privacidad de los usuarios.
Por su parte, Juan Sapena Bolufer, profesor de la Universidad Católica de Valencia, ha centrado su ponencia en los desafíos que plantea la nueva era monetaria, marcada por la disminución del uso del efectivo, el auge de las monedas digitales privadas y las disfunciones del actual sistema monetario y financiero. En este contexto, ha analizado el papel de las monedas digitales de los bancos centrales como una posible herramienta para afrontar estos riesgos.
La mesa ha concluido con la intervención de José Manuel González-Páramo, exmiembro del Comité Ejecutivo del Banco Central Europeo, quien ha subrayado la importancia del euro digital para reforzar la autonomía estratégica de Europa en el ámbito de los pagos. En este sentido, ha advertido de la elevada dependencia de proveedores de pago no europeos, especialmente estadounidenses, y ha defendido la necesidad de avanzar hacia un sistema de pagos europeo que reduzca esta dependencia y refuerce la soberanía económica y financiera de la Unión Europea.
El impacto económico y social del euro digital
A continuación, la segunda mesa, «Impacto económico y social», ha abordado las posibles repercusiones del euro digital en los distintos sectores económicos y en la ciudadanía, incorporando las perspectivas de las organizaciones empresariales, sindicales y de consumidores.
Moderada por Jordi Cuenca, jefe de la sección de Economía de Levante-EMV, ha contado con la participación de María del Carmen Barrera Chamorro, secretaria confederal de Políticas Europeas de UGT y vicepresidenta del Grupo II de Trabajadores del CESE, ha analizado el impacto que la implantación del euro digital podría tener en el ámbito laboral, señalando cuatro sectores especialmente afectados: el transporte, la banca minorista, el sector tecnológico y el comercio y los servicios esenciales, siendo este último el que podría experimentar un mayor impacto. “La formación y el diálogo social deben acompañar la implantación del euro digital para evitar que esta transformación afecte negativamente a las plantillas y a los trabajadores”, ha recalcado.
Desde la perspectiva de los consumidores, Gustavo Samayoa Estrada, consejero del Consejo Económico y Social de España y presidente de la Federación de Consumidores y Usuarios Independientes (FUCI), ha defendido que la implantación del euro digital debe garantizar la libertad de los ciudadanos para elegir cómo pagar, sin dejar atrás a colectivos con mayores dificultades de acceso a las tecnologías digitales, como las personas mayores, las personas con discapacidad o quienes residen en zonas rurales. En este sentido, ha reclamado que su implantación vaya acompañada de formación financiera, alternativas no digitales y garantías de privacidad. “La transformación digital no debe convertirse en exclusión digital. Queremos que se tenga en cuenta a los consumidores y que se garantice su derecho a elegir cómo pagar, sin que el euro digital termine desplazando al efectivo”, ha subrayado.
Por su parte, Antonio H. García del Riego, presidente del Comité de Auditoría del Comité Económico y Social Europeo (CESE), ha señalado que el euro digital puede representar una nueva etapa para la moneda europea en las próximas décadas. En este sentido, ha destacado la importancia de que pueda utilizarse sin conexión a internet, especialmente ante situaciones excepcionales como el apagón eléctrico del pasado año.
Los desafíos bancarios y regulatorios del euro digital
Por último, la tercera mesa, «Perspectiva bancaria y regulatoria», se ha centrado en los retos que plantea el desarrollo del euro digital para las entidades financieras, la adaptación de los medios de pago y el marco regulatorio necesario para su funcionamiento.
El debate, moderado por Javier Gascó Pradas, periodista de la sección de Economía de Las Provincias, ha contado con la intervención de Lourdes Casanova, directora del Cañizares Center for Emerging Markets y profesora de la Universidad de Cornell, ha señalado que una de las claves para el éxito del euro digital será la confianza de la ciudadanía en las instituciones encargadas de regularlo, una condición que, según ha destacado, reúne Europa. Asimismo, ha identificado entre los principales objetivos de esta iniciativa favorecer la inclusión financiera, reducir los costes de los servicios de pago, mejorando la calidad de vida de la ciudadanía y reforzar la autonomía estratégica europea
Por su parte, Carlos Conesa Lareo, director general adjunto de Operaciones, Mercados y Sistemas de Pago del Banco de España, ha explicado que el euro digital funcionará fundamentalmente a través de una billetera digital integrada en las aplicaciones bancarias, que permitirá realizar tres tipos de operaciones: pagos entre particulares, compras en establecimientos físicos y pagos en comercios electrónicos. Asimismo, ha destacado que uno de los principales objetivos de esta iniciativa es homogeneizar los pagos en toda Europa.
Finalmente, Jesús Castillo Vega, director de Finanzas Digitales y Pagos de CECA, ha subrayado que el euro digital no pretende sustituir ni perjudicar a los medios de pago existentes, sino complementarlos y mejorar las opciones disponibles para la ciudadanía. “Queremos ofrecer al ciudadano una opción más para realizar sus pagos”, ha insistido.
La jornada ha sido clausurada por Ricardo Miralles, vicepresidente del CES CV, quien ha agradecido la participación de los ponentes y asistentes y ha realizado un balance positivo del encuentro, destacando que ha permitido profundizar en los principales desafíos y oportunidades del euro digital. Entre las cuestiones abordadas, ha resaltado la importancia de reforzar la autonomía estratégica europea, garantizar la privacidad y la ciberseguridad, generar confianza entre la ciudadanía y asegurar que su implantación no deje a nadie atrás.